Un estudio europeo importante sugiere que la vitamina D podría estar asociada a una disminución en los niveles totales de mortalidad.
Una investigación de la Agencia Internacinal de Investigación del Cáncer en Lyon, Francia y del Instituto Europeo de Oncología de Milán, Italia, afirma que la suplementación habitual de Vitamina D podría estar asociada a las disminuciones de los niveles generales de mortalidad, posiblemente por reforzar el sistema inmunólogo y contribuir a frenar las metástasis tumorales.

Basado en un meta análisis de 18 ensayos clínicos publicados antes de 2006 que implicaron a más de 57.000 pacientes, la investigación mostró que los que habían consumido vitamina D en suplementaciones periódicas (la dosis media suministrada fue de 528 unidades internacionales) tuvieron un 7% menos riesgo de morir durante el período (de seguimiento, que fue de cerca de 6 años). Puedes encontrar más información sobre el tema en este post.

En Mujeres Holisticas decimos…

  1. La mejor forma, y la más segura de asegurarnos la cantidad necesaria de esta vitamina es exponernos al contacto con el sol. Habrá quien se eche las manos a la cabeza por los agujeros en la capa de ozono, el cáncer de piel, etc. Bueno, no nos referimos a “yacer cual lagarto al sol” a las dos de la tarde: quince minutos de paseo antes de las 11 de la mañana o después de las cinco de la tarde harán maravillas y serán suficientes para fijar la vitamina D que consumes con tus alimentos, lo que nos lleva al segundo punto.
  2. Las principales fuentes alimentarias de esta vitamina son: el cacao, los derivados lácteos, los huevos y el pescado.
  3. La vitamina D es liposoluble, lo que quiere decir que el exceso no se elimina a través de la orina (como en las vitaminas hidrosolubles), sino que se almacena en el organismo. Por esta razón, si mantienes una dieta equilibrada y te expones a la luz solar unos minutillos al día, normalmente no deberías tener carencias de esta vitamina.
  4. Para casos en los que la suplementación sea necesaria (períodos otoñales e invernales, menopausia, enfermedades degenerativas, etc.) la dosificación no debería superar las 400 ui diarias, a menos que sea específicamente indicado por tu terapeuta.
  5. Si sufres de cálculos renales, exceso de calcio en sangre u orina o hipertensión arterial, consulta con tu médico antes de tomar suplementos de vitamina D.