Algunos flashes sobre cáncer. Aunque procede de fuentes “no-científicas” aporta información útil:

1. Todos tenemos células cancerosas en el cuerpo. No aparecen en los exámenes habituales hasta que se han multiplicado en billones. Lo que los médicos quieren decir cuando le dicen a sus pacientes de cáncer después del tratamiento que no hay más células cancerígenas en su cuerpo es que no las hay en volumen detectable por dichos exámenes habituales.

2. Cuando el sistema inmunológico de una persona es fuerte, destruye las células cancerígenas y evita que se multiplique y forme tumores.

3. Cuando una persona tiene cáncer es indicativo de que sufre deficiencias nutricionales múltiples, que pueden deberse a factores genéticos, medioambientales, alimenticios o de hábitos de vida.

4. Resolver dichas deficiencias nutricionales modificando la alimentación e incluyendo sumplementos hará que el sistema inmunólogico se fortalezca.

5. La quimioterapia implica envenenar las células cancerígenas pero también destruir las células sanas en la médula, el tracto gastrointestinal, etc. y puede producir daño a nivel de órganos como el hígado, los riñones, el corazón y los pulmones.

6. La radioterapia destruye las células cancerígenas pero también daña las células sanas, los tejidos y los órganos.

7. El tratamiento inicial con quimioterapia y radiación con frecuencia reduce el tamaño del tumor. No obstante, el uso prolongado de estas terapias no resulta en mayor destrucción de las células que forman el tumor.

8. Cuando el organismo tiene demasiada carga tóxica procedente de la quimioterapia y la radioterapia, el sistema inmunológico se encuentra comprometido o seriamente disminuido lo que hace posible que la persona sucumba a varias clases de infecciones y complicaciones.

9. La quimioterapia y la radioterapia pueden hacer que las células cancerígenas muten y se vuelvan resistentes y por tanto, difíciles de destruir. La cirugía puede causar que las células cancerígenas se extiendan a otras partes del cuerpo.

10. Una forma efectiva de combatir el cáncer es no darle a las células cancerígenas los alimentos que necesitan para multiplicarse. Estas células se alimentan de:

  • azúcar: reduciendo el consumo de azúcar se afecta uno de los principales alimentos de estas células. Cuidado con los sucedáneos/sustitutos que contienen aspartame, una sustancia peligrosa para el organismo. Un sustituto más adecuado sería la miel o la melaza pero siempre en muy pequeñas cantidades. La sal de mesa contiene sustancias que la hacen más blanca, sustituirla por la sal marina es una mejor alternativa.
  • la leche hace que el cuerpo produzca moco, especialmente en el tracto gastro-intestinal. El cáncer se alimenta de él. Es mejor cortar el suministro de leche y sustituirla por leche de frutos secos (sin azúcar añadida).
  • A las células cancerígenas las favorece un entorno ácido. La dieta a base de carne favorece este tipo de entorno. (Si se sigue una dieta mixta) es preferible pescado y un poco de pollo que ternera o cerdo. Hay que tener en cuenta que la carne contiene restos de antibióticos y hormonas de crecimiento que se suministran hoy en día al ganado las cuales son dañinas especialmente para personas con cáncer.
  • Una dieta compuesta en un 80% por jugos y vegetales frescos, granos completos, semillas, nueces y un poco de fruta ayuda a que el organismo se mantenga en un entorno alcalino. Alrededor del 20% restante pueden ser alimentos cocinados que incluyan legumbres. Los jugos vegetales frescos suministran enzimas vivas que se absorben fácilmente y llegan a nivel celular en quince minutos y allí, nutren y favorecen el crecimiento de células sanas. Para obtener enzimas vivas hay que beber jugos vegetales frescos y comer ensaladas 2 o 3 veces al día. Recordar que las enzimas se destruyen a 40ºC.
  • Evitar café, te y chocolate todos con alto contenido en cafeína. El te verde es una mejor alternativa y se le conocen propiedades anti-cancerígenas. Es mejor beber agua purificada o filtrada para evitar las toxinas y metales pesados del agua de grifo.

11. Las proteínas de la carne son difíciles de digerir y requieren para ello de muchas enzimas digestivas. La carne insuficientemente digerida que permanece en los intestinos se pudre y da lugar a la creación de más tóxicos en el organismo.
12. Algunos suplementos ayudan a fortalecer el sistema inmunológico (antioxidantes, vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales) permitiendo que sean sus propias células las que destruyan las cancerígenas.

13. El cáncer es una enfermedad de la mente, el cuerpo y el espíritu. Una actitud proactiva y positiva permitirá al enfermo de cáncer convertirse en un superviviente. El enojo, el rencor y la amagura ponen al organismo en un entorno ácido, lleno de stress. Es necesario aprender a amar y a perdonar, a relajarse y disfrutar de la vida.

14. Las células cancerígenas no pueden desarrollarse en un entorno oxigenado. El ejercicio diario, la respiración profunda ayudan a llevar el oxígeno hacia adentro, a nivel celular. La terapia de oxigeno es otro tratamiento alternativo contra el cáncer.

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