1. Presencia persistente de una red de apoyo.
  2. Expectativas positivas crónicas; tendencia a mirar los sucesos bajo una luz constructiva.
  3. Experiencias cumbre episódicas.
  4. Sentido de implicación espiritual.
  5. Sensibilidad aumentada.
  6. Tendencia a la adaptación en situaciones cambiantes.
  7. Respuesta y recuperación adrenal rápida debido a desafíos repetidos.
  8. Mayor apetito por la actividad física.
  9. Tendencia a identificar y comunicar sentimientos.
  10. Episodios repetitivos de gratitud, generosidad y demás emociones relacionadas.
  11. Compulsión de contribuir socialmente.
  12. Sentido del humor persistente.

Si cinco o más de estos indicadores están presentes, podrías correr el riesgo de tener una explosión de salud.

Fuente: Eliza y Ted Eller de la Ionia Macrobiotic Community de Alaska.

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Impecable retrato-robot holístico de lo que es una persona saludable. ¡Y en menos de cien palabras!