“…Con frecuencia se asocia la idea de progreso con la consecución de objetivos. Las personas se ponen objetivos que creen o suponen representan de alguna manera la idea de progresar. Cuando se consiguen los objetivos, se podría decir que han progresado. No obstante, sería más acertado decir “he conseguido este objetivo que me puse”. Un objetivo puede fácilmente empeorarnos la vida a largo plazo, por lo que si realmente representan un progreso o no, probablemente no podemos saberlo durante algún tiempo, si es que lo sabemos alguna vez…”

En Mujeres Holisticas nos sentimos especialmente aludidas al leer estas líneas que forman parte de un texto más largo titulado “Progreso y ciclos”, tanto que lo publicamos en la web. Nos ocupa tanto nuestro desarrollo personal como el espiritual y conciliar ambos, no es misión sencilla. Especialmente, porque efectivamente, no todos los objetivos que nos proponemos profesionalmente o personalmente nos llevan allí donde queremos llegar espiritualmente. La voluntad, sin embargo, nos permite alcanzarlos de todas formas, aunque en esencia no sean buenos para nuestro Gran Proyecto, a largo plazo. Es lo que en Liderazgo se llama “apoyar la escalera en el muro equivocado”: has seguido el plan, paso a paso, subiendo cada peldaño con esfuerzo y dedicación, solo para llegar y darte cuenta que te has equivocado de tejado.

No creemos que haya fórmulas mágicas para la evolución de la conciencia (ni de hecho, para nada), pero sí pautas que conviene tener en cuenta. La más importante la recoge Andrew Schneider en este texto , y es comprender el concepto de progreso en un universo que se manifiesta cíclicamente.